Preguntas frecuentes

¿Tenés dudas sobre nuestros productos o querés saber más sobre cómo usarlos?

En esta sección vas a encontrar respuestas a las consultas más comunes sobre aceites, aditivos, lubricantes y otros temas relacionados con el cuidado de tu vehículo.

Aceites de motor

Lo ideal es que consultes el manual del vehículo, donde vas a encontrar las recomendaciones del fabricante sobre cada cuánto tiempo o cada cuántos kilómetros hacer el cambio de aceite.
En muchos casos, los fabricantes establecen intervalos fijos, como una o dos veces al año, o cada 15.000 a 30.000 km, según el tipo de motor y uso del vehículo.
En otros casos, el periodo es variable y el propio vehículo te avisa en el tablero cuándo corresponde hacer el próximo cambio. También podés verificar cuántos kilómetros faltan desde el sistema del auto.
Importante: No hay una única regla que sirva para todos. El desgaste del aceite depende en gran parte de tu estilo de manejo. Si usás el auto sobre todo en trayectos cortos o en ciudad, sin que el motor alcance la temperatura óptima, el aceite se deteriora más rápido y tal vez debas cambiarlo antes.

Los envases pequeños de aceite tienen una vida útil mínima de cinco años, siempre que se almacenen correctamente: en un lugar seco, a temperaturas entre 5 °C y 30 °C, y sin exposición directa al sol.

Lo ideal es guardarlo en el interior de un mueble, donde no haya humedad ni cambios bruscos de temperatura, ya que eso puede alterar sus propiedades.

El nivel del aceite del motor siempre debe medirse con el motor caliente, es decir, después de haber estado en funcionamiento. Esto garantiza que el chequeo se haga en la misma temperatura en la que el motor trabaja habitualmente, asegurando así una medición precisa y una correcta lubricación.

Hoy en día, muchos aceites de motor modernos están formulados para funcionar tanto en motores nafteros como diésel. Lo más importante al momento de elegir un aceite es verificar que cumpla con las especificaciones o aprobaciones indicadas por el fabricante del vehículo. Si esa información figura en el envase del producto, entonces el aceite es apto para tu motor, sin importar si es diésel o naftero.

¡Sí, puede ser muy perjudicial! Los motores modernos son sistemas mecánicos muy complejos que requieren lubricantes específicos y compatibles con los materiales y componentes del motor. Usar un aceite que no cumple con las especificaciones recomendadas por el fabricante puede provocar mayor desgaste, pérdida de rendimiento e incluso daños en el motor. Por eso, siempre es fundamental usar el tipo de aceite indicado para tu vehículo, según el manual.

Este producto contiene disulfuro de molibdeno (MoS₂), un aditivo de color gris oscuro o negro, que le da esa tonalidad característica al aceite. Es completamente normal y forma parte de su composición especial, pensada para reducir la fricción y proteger el motor desde el primer arranque. Así que no te preocupes: ese aspecto es una señal de calidad y tecnología, no de deterioro.

Básicamente, los aceites para caja de cambios asumen las mismas tareas que los aceites de motor. La principal diferencia reside en que los aceites para engranajes suelen estar expuestos a fuerzas de presión y cizallamiento considerablemente superiores a las de un aceite para motor. Sirven especialmente para la protección, lubricación y refrigeración de los sistemas de transmisión. Otra diferencia es que el aceite para caja de cambios no se diluye por la entrada de combustible. Por lo tanto, los aceites para caja de cambios necesitan básicamente otros ingredientes -otros paquetes de aditivos- para poder cumplir con las tareas que se les exigen.

Porque los aditivos son esenciales para que el aceite cumpla su función. Ayudan a limpiar, proteger contra la corrosión, reducir el desgaste, lubricar y refrigerar las piezas internas del motor o la transmisión.

En los aceites modernos, hasta un 30 % de su composición está formada por aditivos. Sin ellos, el aceite no podría adaptarse a las altas exigencias de los motores y transmisiones actuales.

Hoy en día, prácticamente todos los aceites de motor y de caja de cambios utilizan paquetes de aditivos individuales en el marco de su formulación. Para que un aceite reciba una autorización oficial del fabricante, se debe utilizar un paquete de aditivos de calidad que esté adaptado a la especificación de aceite necesaria. Algunos paquetes de aditivos más avanzados se pueden utilizar para producir un aceite que cumpla con más de una especificación.

Es normal que el aceite se oscurezca poco después del cambio. Esto sucede porque quedan restos de hollín y suciedad en el circuito del motor, y el nuevo aceite los arrastra rápidamente. Lejos de ser un problema, es una buena señal: significa que el aceite está haciendo su trabajo: limpiar el motor y llevar esas impurezas al filtro.

Lo más importante es seguir la especificación o aprobación que indica el fabricante de tu vehículo, la cual podés encontrar en el manual del auto. Si esa especificación figura en la etiqueta del envase de aceite, entonces es apto para tu motor. En LIQUI MOLY también contamos con una herramienta para ayudarte a elegir el aceite adecuado: guía de lubricantes.

Cuando un vehículo se usa mayormente en trayectos cortos, no alcanza la temperatura ideal de funcionamiento. Eso hace que el vapor de agua generado por la condensación no se evapore y se mezcle con el aceite. El resultado es una emulsión de aceite y agua que forma un lodo marrón claro, visible en la tapa de llenado o en otras partes del motor.

Este lodo no es normal y puede afectar el rendimiento del motor. Se recomienda hacer una limpieza interna con un producto para eliminar esos residuos.

El nivel de aceite siempre debe mantenerse entre los valores mínimo y máximo indicados por el fabricante. Tanto el exceso como la falta de aceite pueden dañar el motor.

Si agregás más aceite del necesario, pueden generarse burbujas de aire que la bomba de aceite distribuye por el motor. Como el aire no lubrica, eso provoca mayor desgaste en las piezas internas y puede derivar en una falla grave del motor. Además, el exceso de aceite aumenta la presión interna, lo que puede dañar retenes y juntas, provocando pérdidas o fugas de aceite.

Este lodo no es normal y puede afectar el rendimiento del motor. Se recomienda hacer una limpieza interna con un producto para eliminar esos residuos.

El aceite de motor está sometido constantemente a una carga extrema tanto térmica como mecánica y, debido a ello, se va consumiendo y ensuciando con el tiempo. Por ejemplo, por la combustión en el motor, la dilución con combustible o agua de condensación, el envejecimiento natural del aceite y la abrasión mecánica. Esto favorece, entre otras cosas, la formación de sedimentos debido a restos de combustión y puede tener consecuencias graves a largo plazo:

  • Pérdida de de rendimiento del motor
  • Aumento en las emisiones contaminantes y riesgo de no aprobar una verificación técnica
  • Mayor consumo de combustible y aceite
  • Pérdida de capacidad lubricante
  • El aceite no llega correctamente a todas las partes del motor
  • Mayor desgaste interno, con riesgo de rotura de la cadena de distribución y daños mayores en el motor

Sí, los aceites minerales y sintéticos son compatibles entre sí y pueden mezclarse en caso de emergencia o para rellenar el nivel. Sin embargo, al hacerlo se modifican las propiedades del aceite original, lo que puede afectar su rendimiento. Más allá del tipo de aceite, siempre es importante respetar las aprobaciones y especificaciones que indica el fabricante del vehículo.

No. El fabricante no puede exigirte que uses una marca determinada. Lo importante es que el producto que elijas cumpla con las especificaciones técnicas recomendadas para tu vehículo. Todos los productos LIQUI MOLY que cumplen con esas normas pueden usarse sin problemas, sin afectar la garantía ni el rendimiento.

Es importante seguir las indicaciones tanto del fabricante del motor como del equipo de gas instalado. Cuando el fabricante del vehículo recomienda especificaciones generales (por ejemplo, ACEA C2, C3 o C4), se aconsejan aceites bajos en cenizas que cumplan con esas normas para motores a gas. Además, el aditivo Cera Tec es una buena opción para mejorar la protección y el rendimiento en motores con alimentación a gas.

Los aceites modernos suelen ser compatibles entre sí, sin importar si son sintéticos, minerales o semi-sintéticos. Por eso, rellenar con pequeñas cantidades (como un litro) no suele ser un problema, especialmente si no sabés qué aceite usaron en el último cambio.

Sin embargo, no se recomienda mezclar grandes cantidades de aceites diferentes, ya que esto puede afectar las propiedades y el rendimiento del lubricante.

Nuestros productos están disponibles en casas de repuestos, talleres, lubricentros y tiendas especializadas de todo el país. También podés encontrarlos en marketplaces y tiendas online oficiales. Para más información, consultá nuestra sección de puntos de venta.

Sin embargo, no se recomienda mezclar grandes cantidades de aceites diferentes, ya que esto puede afectar las propiedades y el rendimiento del lubricante.

Cada producto tiene su modo de uso específico, que podés encontrar en la etiqueta del envase y en nuestra web. En general, los aditivos se aplican directamente al aceite o al tanque de combustible. Si tenés dudas, podés consultarnos indicando el nombre del producto.

Algunos productos sí, pero es importante verificar que sean compatibles. LIQUI MOLY tiene una línea especial para motos (Motorbike), desarrollada específicamente para motores de 2 y 4 tiempos con menor volumen de aceite o combustible.

Aditivos

En general, sí. Sin embargo, LIQUI MOLY cuenta con una línea especial de productos para motorbike, en la que esta fórmula se ha adaptado específicamente al menor volumen de los depósitos de las motos.En muchos casos, los fabricantes establecen intervalos fijos, como una o dos veces al año, o cada 15.000 a 30.000 km, según el tipo de motor y uso del vehículo.
En otros casos, el periodo es variable y el propio vehículo te avisa en el tablero cuándo corresponde hacer el próximo cambio. También podés verificar cuántos kilómetros faltan desde el sistema del auto.
Importante: No hay una única regla que sirva para todos. El desgaste del aceite depende en gran parte de tu estilo de manejo. Si usás el auto sobre todo en trayectos cortos o en ciudad, sin que el motor alcance la temperatura óptima, el aceite se deteriora más rápido y tal vez debas cambiarlo antes.

Podés encontrar toda la información sobre las proporciones de mezcla de cada producto en las fichas técnicas que figuran dentro del website o en la etiqueta de los envases.

Sí, esto se ha probado en ensayos con vehículos de la empresa. El aditivo para aceite reduce el desgaste en aproximadamente un 30 %.

Sí, nuestros aditivos para aceite y combustible están formulados de tal manera que no se afectan entre sí ni a la mezcla total.

Sí, porque Öl-Verlust Stop contiene plastificantes y mejoradores de viscosidad. Regenera las juntas y, a altas temperaturas, aumenta ligeramente la viscosidad. Esto permite una lubricación más eficiente de los rodamientos del turbocompresor.

Sí, en principio es posible mezclar un máximo de dos aditivos de aceite de motor diferentes. No obstante, la proporción total de aditivos del 10 por ciento como máximo en el aceite motor no se debe sobrepasar.  

Sin embargo, algunos aditivos se anulan mutuamente. Consulte nuestra matriz para saber qué aditivos pueden combinarse.


Sí. Cada producto tiene una vida útil que podés consultar en el envase, generalmente expresada con una fecha tipo “MM/AA”. Almacenar en lugares secos y sin exposición al sol prolonga su durabilidad.

Lubri­cantes para transmisiones

Con el uso, el aceite de la caja de cambios pierde sus propiedades, lo que puede afectar la transmisión y la suavidad al pasar las marchas.

Este desgaste se debe a la fricción de los componentes internos, la abrasión, el envejecimiento natural del lubricante e incluso la presencia de humedad por condensación.

Para mantener el buen funcionamiento y prolongar la vida útil de la transmisión, es fundamental reemplazar el aceite según el tipo de caja. Para cajas manuales es aconsejable un recambio cada 80.000 a 100.000 km o cada 3 a 5 años. Para cajas automáticas cada 40.000 a 60.000 km o cada 2 a 4 años.

No te olvides de revisar siempre el manual de tu vehículo para seguir las indicaciones específicas del fabricante.

En otros casos, el periodo es variable y el propio vehículo te avisa en el tablero cuándo corresponde hacer el próximo cambio. También podés verificar cuántos kilómetros faltan desde el sistema del auto.
Importante: No hay una única regla que sirva para todos. El desgaste del aceite depende en gran parte de tu estilo de manejo. Si usás el auto sobre todo en trayectos cortos o en ciudad, sin que el motor alcance la temperatura óptima, el aceite se deteriora más rápido y tal vez debas cambiarlo antes.

Problemas con el vehículo

En el caso de los vehículos diésel, pueden producirse pérdidas de potencia del motor sin que se detecte una avería o una causa. En casos extremos, el motor ya no arranca o se para.

Un filtro de partículas diésel (DPF) obstruido puede ser la causa: si la luz indicadora del filtro se enciende en la pantalla, entonces lo sabrás con seguridad. Muchos viajes cortos agravan el problema, ya que la temperatura de combustión necesaria no puede alcanzarse ni mantenerse durante más de 30 minutos. Además, el motor nunca se calienta de forma óptima en trayectos cortos, lo que aumenta la formación de hollín.

Existen varias formas de limpiar o mantener limpio el filtro:

  • La sustitución del filtro es siempre la opción más costosa y no siempre es necesaria.
  • Otra opción eficaz es una limpieza profesional del filtro de partículas diésel, en talleres especializados.
  • La variante más económica es el uso de aditivos para la protección del filtro de partículas diésel. El aditivo reduce la temperatura de combustión de las partículas de hollín en el filtro de partículas diésel, permitiendo que el filtro funcione sin problemas incluso a bajas temperaturas y en trayectos cortos.
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